Inicio > 1 > Señor crítico: hable claro, por favor.

Señor crítico: hable claro, por favor.

If you can’t say it clearly, you don’t understand it yourself.

John Searle, filósofo.

Escribir acerca de las artes nunca ha sido fácil. O quizá lo contrario es cierto. Es muy fácil escribir y decir sinsentidos ligados ad infinitum acerca de las artes y hacer pasar la verborrea por un discurso “profundo”. Leyendo el blog de la artista plástica Carol Diehl, que me divierte mucho, encuentro un comentario sobre los textos de presentación para la más reciente bienal del Museo Whitney (una de las más importantes en el mundo del arte contemporáneo.

Los ejemplos que cita son verdaderamente fantásticos, dignos de Cantinflas en su mejor momento. Pero las carcajadas cesan cuando uno piensa en la escena del periodismo cultural nacional. En el caso específico de la música clásica, suele oscilar entre lo descarado y lo vergonzoso. En el primer caso, he leído artículos enteros, por ejemplo sobre ópera, mal traducidos de notas del Opera News o Fanfare, pero firmados como propios por algunos aquí. Por el otro lado, sea en la prensa o en la radio, no deja de sorprenderme quien dice de tal o cual disco/artista/obra que es muy bonita, o ya de plano si en enunciador pretende una mayor sofisticación, que es profunda y hermosa.

En una ocasión me toco colaborar con una conductora que decía exactamente lo mismo de toda la música que presentaba. Que si su relevancia, que si su sinestesia, que si su profundidad… después de unos cientos de obras lo único que le quedaba a uno claro es que toda la música es exactamente igual. Y yo me pregunto ¿no es lo contrario lo que hace maravillosa la historia de la música clásica?

En el siglo XIX y buena parte del XX los críticos de arte solían escribir clara y concisamente. No sólo se les entendía sino que era un placer leerlos. Tenía que ser así porque estaban interesados en volver accesibles formas artísticas que frecuentemente eran recibidas con hostilidad por el público más amplio. Cuando uno lee a muchos críticos recientes, no sólo en México, uno se pregunta si les gusta aquello de lo que están hablando y si tienen algún aprecio por el público.

En fin. Para intentar salvar al mundo antes de su inminente colapso, sugiero lo siguiente a editores y productores por igual: prohiban a sus talentos utilizar las palabras “profundo”, “revolucionario”, “hermoso”, “bonito” y si es publicación juvenil la expresión “está bien chido”. Quizá con esto obliguen a sus escritores/locutores a pensar un poco lo que están diciendo. Quizá.

Anuncios
Categorías:1
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: