Recientemente reporté el fallecimiento de Robert Rauschenberg. Mencioné que su campo de intereses era muy extenso y como ejemplo vean este diseño que hizo para un disco de los Talking Heads. Fue una edición limitada en vinil transparente. El colage era tricromo y llevaba cada capa de color impresa por separado entre el disco y la cubierta transparente. Para poder observar la imagen completa había que acomodar el disco en una posición específica. Y pensar que hay gente que le pregunta a uno porque aún hay aficionados a coleccionar viniles….
Acabo de escribir una breve nota sobre Karlheinz Stockhausen para el suplemento cultural Donceles. En ella mencioné, de memoria, que Julio Cortázar lo nombraba en varias partes de El libro de Manuel. Cortázar es de los pocos escritores en español que me han acompañado toda la vida (en general prefiero la literatura en inglés). En definitiva no sería quien soy si no hubiese leído Rayuela durante la secundaria.
Como señalé, la mención la hice de memoria, así que después de unos quince años de haber leído El libro de Manuel, decidí repasarla y buscar las menciones a Stockhausen. Aquí les transcribo una que me encantó. Habla el personaje Andrés sobre la obra Prozession:
[...] entre los sonidos electrónicos o tradicionales pero modificados por el empleo que hace Stockhausen de filtros y micrófonos, de cuando en cuando se oye con toda claridad, con su sonido propio, el piano. Tan sencillo en el fondo: el hombre viejo y el hombre nuevo en este mismo hombre sentado estratégicamente para cerrar el triángulo de la estereofonía, la ruptura de una supuesta supuesta unidad que un músico alemán pone al desnudo en un departamento de París a medianoche. Es así, a pesar de tantos años de música electrónica o aleatoria, de free jazz (adiós, adiós, melodía, y adiós también los viejos ritmos definidos, las formas cerradas, adiós sonatas, adiós músicas concertantes, adiós pelucas, atmósferas de los tone poems, adiós lo previsible, adiós lo más querido de la costumbre) [...] Corolario y moraleja: todo estaría entonces en nivelar la atención, en neutralizar la extorsión de esas irrupciones del pasado en la nueva manera humana de gozar la música.
Y más adelante:
[...] que lejos estás, Karlheinz Stockhausen, modernísimo músico metiendo un piano nostálgico en plena irisación electrónica; no es un reproche, te lo digo desde mi mismo, desde el sillón de un compañero de ruta.
Esto fue escrito el año en que yo nací. Y pensar que hoy día aún hay gente que piensa que la música electrónica o electroacústica es algo verdaderamente novísimo, novedoso…
Hace unos días publiqué una selección de una entrevista a Carlos Miguel Prieto. A pregunta expresa él señalaba la necesidad de balancear la programación, de armar un programa interesante para llamar al público. Alex Ross acaba de reportar sobre el éxito que está teniendo la Sinfónica de Alabama. No es una de las orquestas de referencia en EE.UU. Pero está cobrando cierta notoriedad. Por ejemplo, acaba de presentar un programa de pura música contemporánea donde se vendieron todos los boletos. Los compositores fueron Paul Lansky, Jonny Greenwood y Poul Ruders. Un diario local reporta como motivo del éxito no sólo la fama de Greenwood (miembro de la banda de rock Radiohead) sino la capacidad de la administración actual para presentar programas imaginativos . Por ejemplo, otra presentación está conformada por el Cantus de Arvo Pärt, el Concierto para violín de Sibelius y la Primera Sinfonía de Walton.
En efecto, la capacidad para armar una programación interesante es fundamental para el éxito de una temporada orquestal. El problema es ¿hay especialistas en programación musical trabajando con las orquestas en México? Durante el tiempo que estuve programando música clásica en la radio investigue mucho al respecto, y les puedo decir que no es tan sencillo como uno podría suponer. Hay infinidad de factores a tomar en cuenta y muchas técnicas distintas. Incluso hay software especializado para realizar la programación musical de un modo más funcional y eficiente. Honestamente, cuando uno analiza la temporada completa, y más si se comparan todas las orquestas de la ciudad, da la impresión de que hace falta un poco de especialización en el diseño de los programas. En fin. ¿Usted que opina?
Aquí el Cantus de Arvo Pärt, una de las priemras piezas que escuche del compositor y hasta la fecha una de mis favoritas:
Con motivo del 60 aniversario de la fundación de Israel, Daniel Baremboim publicó una extensa nota en el portal de la BBC . En ella habla de su calidad de ciudadano del estado judío (nació en Argentina pero desde 1952 tiene pasaporte hebreo). A pesar de residir en Alemania Actualmente por su compromiso con la ópera estatal de Berlín, el músico considera a Jerusalén como su casa.
Baremboim se siente comprometido y perturbado por la situación en medio oriente, así como por su identidad hebrea ¿Y quién no lo estaría con la historia del siglo XX? Sólo un necio puede ser indiferente. Cuenta la conmovedora historia de sus abuelos, judíos rusos que escapan en 1904 rumbo a Buenos Aires. Resulta que al llegar a puerto, se informa que sólo familias pueden bajar, pues las cuotas migratorias para solteros se han agotado. Su abuelo de 16 y su abuela de 14 viajaban solos, así que él le propone casarse para que se puedan quedar. Una vez en tierra, cada quien sigue su vida por separado, pero 3 años después se reencuentran por accidente, se enamoran y pasan el resto de su vida juntos.
Me parece interesante la exposición que hace de la historia de Israel en su nota, que recomiendo leer para quien entienda fluidamente inglés. Es interesante leer la opinión del primer hombre que tuvo un pasaporte israelí y uno palestino (en 2007) pero lo que quiero citar aquí es su respuesta cuando le dicen que él es artista y no debería opinar de política:
Mi respuesta a los que dicen que soy naive, sólo un artista, que no soy una persona política aunque haya estrechado las manos de Ben Gurion y Shimon Peres cuando era niño. No se trata de política, es la humanidad lo que me preocupa. En ese sentido me siento capaz, y como artista, especialmente calificado para hablar de la situación.
¿Usted que opina, amable lector?
Mientras tanto, aquí una selección dirigiendo a su trágicamente fallecida esposa, Jacqueline du Pre:
La Coordinación Nacional de Música y Ópera del INBA le invita a la inauguración del 30º Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez, que con motivo de su aniversario recupera algunas características originales que le imprimió su creador en su impulso inicial; la serie de conciertos de música contemporánea será complementada con diversas conferencias, cátedras, instalaciones sonoras y un seminario. Además, regresa a su formato temporal compacto y acotado, desarrollándose en esta ocasión a lo largo de dos semanas de intensa actividad musical.
Para esta emisión, destaca la participación de personalidades como Stephen Montague, José Manuel López López,Alejandro Viñao, Catherine Meunier, Dynamis Ensamble, dirigido porJavier Torres Maldonado, y Carmina Escobar, entre otros.
Debido a la importancia y diversidad de actividades del Foro, el área de Informática del Instituto Nacional de Bellas Artes creó un minisitio, donde el público podrá consultar la cartelera, participantes, obras y todo lo relacionado al Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez, considerado el más importante de América Latina y uno de los más conocidos internacionalmente.
En esta ocasión, el 30º Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez se llevará a cabo del lunes 26 de mayo al domingo 8 de junio en el Centro Nacional de las Artes y el Palacio de Bellas Artes, en la ciudad de México, y en el Conservatorio de las Rosas, el Centro Mexicano para la Música y las Artes Sonoras y el Teatro Ocampo, en Morelia, Michoacán.
La inauguración se llevará a cabo el lunes 26 de mayo a las 10:30 horas en la Galería Central del Centro Nacional de las Artes, y dará inicio conHorn Concerto, obra para automóviles y un solista que será Mario Iván Martínez, dirigida por su autor, Stephen Montague, a las 12:00 horas en la Zona de Esculturas del Cenart (Río Churubusco 79, colonia Country Club).
Reporté hace unos días que la sala de la Filarmónica de Berlín acaba de ser víctima de un incendio.
Algunos lectores preguntaron que se estaba ensayando, ya que mencioné que había un coro de 400 personas, lo cual apunta a una obra magna.
Pues en total eran unos 700 los músicos convocados al ensayo. La obra, el Te Deum de Héctor Berlioz. La orquesta tiene un impresionante archivo de partituras en el sótano, que se ha reportado no sufrió ningún daño. Los próximos recitales programados se llevarán a cabo al aire libre, según se acaba de anunciar.
Aquí justamente con Abbado y la de Berlín una selección:
El pasado mes de octubre del 2007 Emilio Sánchez (director de Clásica México) y un servidor tuvimos oportunidad de entrevistar al flamante director de la Orquesta Sinfónica Nacional. Estaba próximo el inicio de su primer temporada al frente de la agrupación y hablamos de muchísimas cosas. Aquí recogemos una breve selección de la charla, que fue publicada originálmente en Music Life Magazine en su número de diciembre 2007.
MAV: ¿Qué significa para ti empezar este periodo de titularidad con la orquesta que quizá tiene más proyección en el país? CMP: Formar parte de la Sinfónica Nacional es un orgullo para cualquier persona. Evidentemente para mí es un honor ser nombrado el director musical. Creo que una orquesta que lleva el nombre de Sinfónica Nacional debe representar dignamente a su país. Por eso es que comienzo esta actividad con una gira a Monterrey, con planes para tocar en varias ciudades de Europa, en una gira de conciertos muy ambiciosa. Creo que esto es algo que me caracteriza como ser humano y como músico. Me gusta tomar riesgos y poner muy alto los objetivos. El proyecto es trabajar mucho, hacer lo posible por ir consolidando esta orquesta, ir mejorando muchas cosas que no necesariamente tienen que ver con música: la institución como tal – administrativamente-, su imagen, su acervo. Hay muchas cosas que están sorpresivamente mal en el sentido de que nos faltan muchos instrumentos. Cuestiones que tienen que ver con una realidad económica que hay que resolver día con día. MAV: Eres muy consciente de que además de la cuestión artística hay que cuidar todos los aspectos de la orquesta. CMP: Ojalá fuera “nada más” la cuestión artística. Eso es muchísimo ya, pero hay muchas más cuestiones, algunas que llegan de forma fortuita. La sala de ensayos no es adecuada y además es de difícil acceso por las obras del Centro Histórico. El instrumental de percusión está en un estado que ya no es adecuado, cuestiones que estamos trabajando y que desvían bastante la atención. Si tuviéramos aquí un banco de dinero podríamos resolver bastantes cosas del día a la mañana. La verdad es que lo estamos tratando de resolver a través de las instancias gubernamentales, que no siempre son muy rápidas, y a través de donativos privados. Hay retos y problemas pero hay que encontrarles el lado positivo. ES: Hay un sinfín de cosas por realizar. ¿Por donde empieza un director recién nombrado de una institución como ésta? CMP: Pues empiezas programando, haciendo un plan a largo plazo. En realidad mi nombramiento se dio bastante rápido, los planes empezaron a tener que hacerse muy rápido. Empezamos a programar este año y la gira de 2008. Mucho de lo que nos está obsesionando es el corto plazo, pero mi manera de ver es a largo plazo. Primero estamos organizando la oficina. No había Director Administrativo. La persona que se encargaba de la Dirección Administrativa se iba a ir. Entonces había que realizar los nombramientos para encabezarla. Ya están hechos. Hay un equipo administrativo muy sólido y muy capaz, con muchas ganas. Si no lo hubiera sería imposible hacer muchas de las cosas que estamos haciendo. Sería imposible sortear la magnitud de problemas que genera la burocracia. Tú pensarías que es muy fácil poner un anuncio en el periódico o hacer un spot de televisión, aunque tengas el dinero. No lo es. Hay un reglamento y una serie de cosas que nos restan celeridad. En los Estados Unidos donde las orquestas aunque sirven a la comunidad son organismos privados, se tiene un presupuesto y ahí está el dinero. Si un artista cancela o cobra menos que otro, ese dinero se ahorra. Aquí no, aquí como instancia gubernamental tenemos que cumplir una serie de apartados. Y eso puede volver loca a la gente que se pregunta ¿por qué tenemos dinero para contratar a un solista y no tenemos dinero para comprar café? A todo eso hay que encontrarle la manera para que repercuta positivamente a la música, que la verdad es mi vida. Cuando no estoy aquí estoy haciendo música en otros lados MAV: Necesitas que tu orquesta esté a gusto para que se toque bien. CMP: Yo siempre he sido una persona que le gusta que la gente a mi alrededor esté a gusto. Se trabaja mejor cuando la gente no tiene que caminar 25 cuadras con el olor a caño. Por eso trato de luchar por las cuestiones que hacen mejor la vida de una orquesta, porque afecta finalmente la música. ES: ¿Cómo encuentras a la orquesta artísticamente? CMP: Sorprendentemente bien de ánimo y artísticamente. Le preguntan a la persona equivocada porque el director de orquesta siempre va querer mejorar la agrupación. Bien me gustaría que muchas otras cosas estuvieran fantásticas. También hay un relevo, hay algunos músicos nuevos. Hay mucho que trabajar en detalle. Yo soy una persona que trabaja mucho la afinación, la articulación, que busca un sonido homogéneo. La orquesta se tiene que ir acostumbrado a la exigencia de un director. Yo me considero exigente pero de buena manera. Cuando no estás sonando lo que uno ve en la partitura, hay que exigirlo. Pero hay muchas formas de exigirlo. Hay que tratar bien a la gente, pero que no se confunda el buen trato con una disciplina laxa, que a lo único que lleva es a la pérdida de tiempo. Cuando los músicos platican en el ensayo, se acaba perdiendo su tiempo, el de todos. Quien paga el pato es la música, el público y la calidad de la orquesta. Eso no quiere decir que el ensayo tenga que ser un momento de absoluta tensión como si estuviéramos en un ejército. Hay momentos en los que hay que soltar el ambiente, pero lo ensayos son cortos y hay que estar enfocados.
MAV: Los tiempos son distintos. Los directores de la actualidad viajan más, trabajan con más agrupaciones, y quizá no pueden dedicar tantas horas a un conocimiento extensivo de su orquesta, de su sala y a ofrecer otro tipo de oferta sonora al público. ¿Cómo puedes equilibrar tu trabajo como titular de la Sinfónica con tus muchas invitaciones con otras orquestas y proyectos? CMP: El director tiene que ver qué es lo que se puede hacer, que vale la pena empezar a atacar y que no te va a matar en el intento. Yo podría llegar a Bellas Artes y decir no me gusta cómo suena, pensar en cambiar completamente la localización de la orquesta, cambiar completamente la idea de la programación, empezar de cero, con lo que tal vez provocaría más daño que beneficio. A mi juicio hay que hacer las cosas con mucha cabeza pero con calma. Tengo que empezar, utilizando parte del repertorio que la orquesta conoce muy bien, tratando de mejorar las cosas dentro de los límites de lo que yo puedo hacer. No le puedo cambiar la acústica a Bellas Artes de la noche a la mañana, pero puedo trabajar para que algún día haya una concha acústica como debe de haber, o para ver si con la concha que hay ahora con ciertas adecuaciones muy sencillas puede cambiar la acústica. Ya mencioné los problemas de la sala de ensayos. Puedo patalear y no van a cambiar. No me gusta esta sala de ensayos porque aunque funciona es muy ruidosa y no puedo escuchar los detalles. Para ensayos es mejor una sala más seca, más clínica donde tú escuchas los problemas y los resuelves. Pero siempre hay cosas que se pueden hacer, ahora se me está ocurriendo colgar unos telones para secar la acústica. ES: Uno de los primeros cambios que nos comentas es la programación de giras que a nosotros nos parece notable porque estamos convencidos que una Orquesta Sinfónica Nacional debe tener una repercusión más allá de la Ciudad de México. CMP: La gira que estamos planeando para enero y febrero del año próximo es de 14 conciertos en Berlín, Ámsterdam, Rotterdam, Bruselas, París, Leipzig, Stuttgart, en unas salas increíbles. Eso debe redundar en un mejoramiento, animar a los músicos. Yo no tengo mal sentimiento de Bellas Artes, creo que Bellas Artes con ciertas adecuaciones puede ser una mejor sala, pero ver otros horizontes ayuda. Una de las cosas más importante es trabajar en lograr un mecanismo que nos permita una comunicación directa y fluida con los músicos para tratar cuestiones prácticas como los viáticos, para que no tengamos que empezar de cero con cada invitación. ES: Las giras son un aspecto, las grabaciones son otra cuestión importante. ¿Tienes planes? CMP: Siempre he sido alguien que le gusta mucho hacer grabaciones y que de hecho hace muchas grabaciones, pero también hay que negociar. Por ahora no hay planes. Son cuestiones que hay que tratar con mucho cuidado con esta y con cualquier orquesta. Yo puedo querer grabar, pero finalmente grabar involucra el trabajo de muchas personas. Un proyecto que podría lograrse es que las grabaciones de la orquesta pudieran distribuirse a través de Internet como lo hacen otras agrupaciones. Es algo que se debe hacer con mucho cuidado, pensar qué subir, con qué calidad. MAV: Hay un trabajo en México pendiente, muy urgente, difundir toda esta música sinfónica que no está grabada o que está descatalogada. CMP: Yo feliz hago eso. Encontrando un proyecto viable se puede hacer. Un disco representa meses de trabajo y hay que encontrar cuando ensayarlo, cuando tocar el concierto, cuando grabarlo, en cuántas sesiones. Es una sesión de 3 horas puedes grabar a veces 20 minutos de música. Es un mundo de trabajo. La idea es hacerlo bien. MAV: A lo largo de tu carrera te ha gustado comisionar obra, estrenar obra, ¿vas a continuar igual con la Sinfónica Nacional? CMP: Sí, ya tenemos varios planes. Mi intención es que el público escuche lo de mejor factura. Ahí va mi experiencia y la experiencia de la orquesta en diagnosticar lo que puede funcionar o no. Esta temporada vamos a estrenar en México varias obras, todavía no de compositores mexicanos. Eso va a venir después. ES: ¿Cómo piensas balancear la programación? CMP: Buscando que los programas tengan un gancho, algo que no asuste a la gente, por ejemplo el programa inaugural de la temporada en el que empezamos con una obra indiscutible como el Concierto Emperador de Beethoven, después la Tercera Sinfonía de Copland, que es indiscutible pero se conoce poco, entonces le das a la gente algo nuevo. Presentar ciertos retos al público sin descuidar la gran tradición. En Minería, este verano no descuidamos la tradición que son las sinfonías de Beethoven y que lograron que hubiera un 98% de asistencia en los 37 conciertos de toda la temporada. Nunca se había conseguido. La razón es sencilla: la temporada estaba bien balanceada. En cada programa había una obra de la que alguien del público “podía quejarse”, que eso es un buen signo, por ejemplo el Concierto para viola de Schnittke, profundamente desagradable para el público, combinado con una obra indiscutible. Nadie te discutirá una sinfonía de Beethoven o Tchaikovsky, pero sí te pueden discutir una obra de Messiaen, por ejemplo. Mientras tú sepas lo que vale la obra, tú la presentas. Así es como yo pienso. Colgar a un solo compositor como Schnittke de un programa te genera muchos problemas. ES: En más de una ocasión te hemos escuchado que mencionas que no se necesita ningún conocimiento especial para disfrutar de una obra por primera vez ¿Cómo piensas trabajar con la construcción de nuevas audiencias? CMP: Soy ferviente creedor de eso. Siento que tengo un trabajo hecho en ese sentido, de presentar un repertorio variadísimo y tratar de atraer al público. Siempre digo dos cosas, que no se necesita saber para escuchar por primera vez, pero la otra cosa que también digo es que mientras más se sabe más se disfruta. Saber es importante pero no indispensable. Todos los programas que presentamos tienen ese atractivo para el primer escucha. La primera audición de la Tercera de Copland lleva a la gente a cosas que ya conoce, a la Fanfarria para el hombre común que la gente tiene presente por los juegos olímpicos. Hay que buscar atraer al primer público, mediante publicidad, mediante hacer las cosas bien. MAV: ¿Existe algún pendiente musical, alguna serie de obras que consideres importante presentar, que tal vez no se hayan escuchado en México? CMP: En esta primera temporada estoy haciendo muchas sinfonías de Haydn, algunas de las cuales, quizás no se han presentado en México. Ojalá dentro de dos años tocáramos entre todas las orquestas de la ciudad las 104, para lo cual necesitaríamos ponernos de acuerdo, lo que no es el caso actual. ES: ¿Qué escuchas cuando no estás trabajando? CMP: En el coche voy escuchando noticias o música que voy a interpretar. Cuando no estoy trabajando escucho jazz o música de piano solo. No escucho la radio comercial. Me ponen nervioso los anuncios. No soy muy aficionado al rock pero puedo colaborar gustoso con esa escena. He hecho conciertos con el Mariachi. No subdivido la música en niveles. Hay un concepto que la música clásica es para abuelitos o para dormir. Y hay rock que te hace dormir más que cierta música clásica. No me imagino a nadie durmiendo con la Danza sacral de La consagración de la primavera de Stravinsky, y sí me imagino a gente durmiendo con cierto rock muy repetitivo. Están mal los estereotipos. Se rompen todos los esquemas cuando ves la forma en que reaccionan los jóvenes a la música en las orquestas. El jazz me encanta por su inmediatez. Cuando la música es muy predecible me aburre.
Para despedirnos, les dejo aquí un video con Carlos dirigiendo al sonso de Philip Quint. Sonso porque dejo su Stradivarius de más de 4 millones de dólares olvidado en el taxi. La música de Korngold
Cuando yo era niño tuve la fortuna de pasar muchos días en los cines de esta ciudad, cuando aún merecían ese nombre. Me refiero a lugares para 2,000 o más personas con pantallas gigantescas y palomitas tradicionales. Pero lo que más extraño de aquellos años es que la mayoría tenían mezanine. No había mejor lugar en el mundo para ver una película que en la primera fila del mezanine.
Y en esos cines (Latino, México, Estadio, Ermita…) vi de todo, pero algo que definitivamente marco a los que éramos pequeños a finales de los 70 fue Star Wars y las películas de Bruce Lee. Después de ver las películas de Lee (que ya eran viejas cuando yo las vi) todos queríamos ser karatecas (el hecho de que haya sido algo más cercano al kung fu que al karate lo que dominaba Lee era irrelevante).
Pues bien, una compañía de Broadway acaba de anunciar que desarrollaran un musical basado en la historia del ascenso vertiginoso de Lee a la fama, a presentarse en la temporada 2010-11. Lee murió casi 4 años más joven que Mozart (ejem… hay de clásicos a clásicos, ya lo sé) y aunque eso fue en 1973, su nombre sigue siendo casi universalmente conocido.
La obra incluiría tentativamente fragmentos de ópera china, música pop y muchas coreografías marciales. No creo que vaya a competir con la Traviata, pero el director asignado es Bartlett Sher quien en estos días tiene mucho éxito con la nueva producción de South Pacific. Habiendo oportunidad seguro prefiero ir a ver la nueva Bruce Lee: Journey to the West que la puesta en escena 486 de Vaselina.
Steinway Musical Instruments Inc. anunció el lunes que adquirió ArkivMusic, que es mi tienda en linea favorita para adquirir música clásica. Su catálogo es verdaderamente impresionante: casi 100,000 títulos.
Repito algo que he dicho muchas veces, las disqueras grandes se quejan de que el internet, la piratería y la mamá del muerto están acabando con ellas, pero entonces yo me pregunto ¿Por qué pagó 4.5 millones de dólares Steinway por una tienda de discos en línea? La respuesta es sencilla, la gente de Arkiv sabe hacer su trabajo. Su selección musical es cuidadosa y extensa, los fichas de los discos suelen incluir reseñas independientes y enlaces a discos similares. Más importante aún, manejan muchísimos títulos de edición pequeña o de plano descatalogados. Todo el mundo sabe que el coleccionista de música clásica puede ser compulsivo, nada como tener ese disco raro que salió al mercado hace veinte años y nunca se ha visto en tiendas.
Si las disqueras grandes entendieran como funciona la lógica de consumo de la música clásica, si se dieran cuenta que hay mucho títulos que no van a vender 100,000 copias en un año, pero si unos pocos miles durante muchos años interrumpidamente, entonces dejarían de quererlo convencer a uno de que programe a Andrea Bocelli veinte veces al día en la radio, o peor aún, que diga y escriba que tal o cual disco suyo es bueno. Si entendieran que la música clásica, a diferencia de la popular, no descansa tanto en una sola estrella que vende millones de discos, sino en miles de grabaciones distintas que cubren nichos específicos, quizá ya hubiesen encontrado un modo de frenar su supuesta debacle.
O quizá es mejor acelerarla, porque hay muchísimas empresas independientes que están realizando un trabajo excepcional, sirva el caso de Arkiv como ejemplo, que generó ganacias por $8 millones el año pasado. Nada mal para solo vender música clásica.
Steinway anunció que Arkiv seguirá teniendo completo dominio de su operación una vez que se integre.
Más música gratis en la ciudad. Hoy viernes Vox La-Tina presenta su más reciente producción Souvenir en la Sala Xochipilli de la Escuela Nacional de Música de la UNAM, en Xicoténcatl # 126, Coyoacán. Se trata de un sexteto vocal que interpretará lo siguiente (para los lectores que han escrito preguntando por más música de John Cage, no hay excusa para faltar):
BombaArmando Lovera
Story John Cage
Introducción, Hostias, BenedictusCalixto Álvarez
AllouetteTrad. French-Canadian, Arr. Robert Sund
En la palma Gisela Hernández
StripsodyCathy Berberian (Esta señora era la mujer de Luciano Berio y excelente intérprete de Monteverdi)
RéquiemSilvio Rodríguez (MMMMM, bueno, en está parte puedo aprovechar y salir a tomar agua o una chela si alcanza el tiempo)
EnsaladaR Gence – R Herzl
Wade in the waterTradicional, Arr. Moses Hogan
En el CementerioAndrés Barrios
JazzWard Swingle
MelodyJohn Cage
Chili con carneAnders Edenroth
Dirección Musical: Ethel Gonzalez Horta
Dirección Escénica: Guillermo Garcia
Transiciones Sonoras: Diana Syrce
Proyección: Francisco Cortes
Iluminación: Victor Gonzalez
Arte Visual. Rubén Quintana
Aquí una pieza de Villa-Lobos con Cathy Berberian: