Dvořák y Martinů

17 02 2008

En estos tiempos electorales abundan las reflexiones del tipo: el destino de un país se decide en un día (el de las elecciones) a partir de la votación de algunos millones de ciudadanos. En el mundo de las artes puede ser más delicado: puede depender de una persona. En 1885 Jeannette Thurber, esposa de un comerciante newyorkino, decidió fundar el Conservatorio Nacional (Americano) de Música. Como no solo aquí se desconfía de las capacidades locales, el director tenía que ser europeo. Le recomendaron a un chamaquito de 28 años, Jean Sibelius, y a un hombre cincuentón, Antonín Dvořák. El trabajo fue para Dvořáky mientras lo ejercía compuso su Sinfonía del Nuevo Mundo (1893). Como hubiese evolucionado la música americana en caso de haber sido Sibelius el director fundador de tal conservatorio, jamás lo sabremos. Lo que es seguro es que la Novena Sinfonía de Dvořák hubiese sido muy distinta sin la influencia de la música negra e indígena del norte de América. De la música negra (todavía no se exigía la expresión políticamente correcta “afroamericana”) Dvořák decía que en ella “descubría todo lo que se necesita para crear una gran y noble escuela”. Curiosamente tenía toda la razón, pero en un sentido muy distinto: el jazz será la gran música americana del siglo XX.

Siendo miembro de un pueblo dominado por una fuerza extranjera (Austria) Dvořák sentía simpatía por el sino de los nativos americanos y los recientemente liberados esclavos. El espíritu progresista del conservatorio permitía estudiantes de color, por lo que Dvořák tuvo contacto de primera mano con la música popular que sus estudiantes conocían. Smetana y el mismo habían tomado la música popular de Bohemia como punto de partida para un sonido nacional checo. Antonín imaginó lo mismo para América pero al no haber a la mano compositores nativos con la capacidad para lograr tal empresa, Dvořák decidió intentarlo él mismo. Imagine usted amable lector a uno de los dos mayores compositores vivos europeos (siendo el otro Brahms) intentando definir lo que será la música americana para el siglo XX. Dvořák quiere emular el espíritu de la música negra en su sinfonía subtitulada Desde el Nuevo Mundo. No citó directamente ningún tema nativo, pero uno de sus estudiantes, William Fisher, escribió un arreglo coral sobre el tema del segundo movimiento de dicha sinfonía. Irónicamente dicha pieza se volvió tan popular que hoy día muchos piensan que es un espiritual negro original citado por Dvořák.

Por otro lado Bohuslav Martinů se sitúa al final de la gran tradición sinfónica checa inaugurada por Smetana y Dvořák. Lo curioso es que él compuso no una, sino sus seis sinfonías en Norteamérica. Igual que Sibelius, Bohuslav Martinů era más bien conservador en términos musicales, aunque se atrevió a incluir mayores disonancias además de elementos jazzisticos. Resulta revelador el comentario de Aaron Copland respecto a los compositores americanos de su generación, la mayoría de los cuales aún no habían estado en Europa: “En un sentido muy real Europa ha venido a ellos, muchos de quienes tienen contacto personal con Stravinsky, Hindemith, Schönberg, Milhaud y Martinů. Sería muy extraño que la presencia de estos maestros no tuviese alguna influencia en nuestras jóvenes generaciones”.

Bohuslav Martinůllegó al Nuevo Mundo después de haberse formado en el ultramodernista París de los 20, donde escribió piezas como Le Jazz y la Suite de Jazz. Al parecer no le urgía a Martinů visitar la tierra originaria está nueva música negra, pero la caída de Francia frente a los Nazis volvió urgente la visita. Llegado a Nueva York en marzo de 1941 Martinů se convirtió subitamente en sinfonista. En rápida sucesión escribió cinco sinfonías, a razón de una por año y posteriormente la sexta en 1953. La Segunda sinfonía fue comisionada por un grupo de refugiados checos que vivían en Cleveland. Compuesta y estrenada en 1943 pertenece a una época en la que Bohuslav había tomado ya una postura claramente conservadora ante las vanguardias sonoras. El mismo dijo sobre la obra que nos ocupa: “Ningún músico ve su ideal en crispar los nervios de sus escuchas. El resultado sería negativo, no positivo. Por supuesto no intento excluir de mi obra algún concepto dramático. Mi segunda sinfonía es una obra llena de paz, lírica. Me parece que no se necesita la expresión profesional y técnica de la tortura; lo que necesitamos más bien son pensamientos ordenados, expresados con calma”.

Así pues resulta muy interesante el programa que Paavo Järvi nos propone en el cidí que nos ocupa. Siendo el mismo un emigrado nacido en la tierra de Arvo Pärt, Erkki-Sven Tüür, Lepo Sumera y Eduard Tubin: Estonia. Se ha formado en Estados Unidos y ha dirigido a muchas orquestas ahí mismo, así que le debe resultar próximo el sentimiento de añoranza que los dos checos reflejan en su música. Al frente de la Orquesta de Cincinnati está logrando que está orquesta tome un lugar prominente en la escena norteamericana. Le llueven los premios, y escuchamdo está reciente grabación resulta fácil percatarse del porque.

Versiones de referencia: siendo la obra de Dvořák una de las más grabadas del repertorio sinfónico son demasiadas las grabaciones que se encuentran. Si usted quiere un color local, pues Karel Ančerl al frente de la Filamónica Checa es buena opción (Supraphon). Mi favorita es la de Kirill Kondrashin al frente de la Filarmónica de Viena (DECCA). Apreciada y con un sónido excelente para hoy día: Rafael Kubelik, Filarmónica de Berlín (DG). De Martinů hay un fantástico albúm triple con las seis sinfonías en Supraphon, dirige Václav Neumann a la Filarmónica Checa. El padre de Paavo, Neeme Järvi también grabó las seis sinfonías (BIS). Está grabación es cara en nuestro país pero está excelentemente grabada. Hay más versiones en el mercado que son difíciles de conseguir, por lo que no dudamos en afirmar que al menos en el caso de Martinů esté nuevo CD de Telarc se convertirá pronto en una grabación de referencia.

Aquí una edición promocional sobre la Deutsche Kammerphilharmonie, dirige Paavo Järvi. Suena super energético:





¿Satélite o Internet? La radio

3 02 2008

Hace no mucho tiempo discutía con varios amigos en el IMER (Instituto Mexicano de la Radio) acerca del futuro del medio radiofónico. La mayoría afirmaba que el futuro iba hacia la radio digital entregada vía satélite. Yo apostaba por el Internet. Uno de ellos señalaba que alguien tan colmilludo y bueno para los negocios como Howard Stern había apostado por el satélite al ser “vetado” de las ondas hertzianas por la comisión de comunicaciones norteamericana. El legendario locutor mudó su programa al sistema distribuido por Sirius, la compañía más grande de radio satelital hasta hoy día. Frente a ese dato me quede sin argumentos, pero no convencido. Todo lo que comentaré a continuación ocurre en Estados Unidos, pero creo que marca claramente lo que ocurrirá en México en unos 5 años.

Parece que finalmente Sirius me da la razón. El aparato más reciente, el Sirius Stiletto 100, es un sintonizador satelital portátil y reproductor de MP3, que entre otras cosas permite al usuario conectarse directamente a una red Wi-Fi y escuchar estaciones del catálogo de Sirius servidas por Internet, no por satélite. Recordemos que la radio satelital funciona por un modelo de suscripción, no es gratuita. Sirius acaba de anunciar un nuevo modelo de suscripción, que ofrecerá solo los contenidos radiofónicos vía Internet, ignorando la red satelital, tanto en modo streaming como podcast. Sirius Internet Radioes el nombre del nuevo servicio.

Habrá que esperar, pero mi diagnóstico es el siguiente: la presencia cada vez mayor de conexiones de banda ancha (alámbricas e inalámbricas) hace que a la larga sea un modelo de distribución mucho más barato que el despliegue de satélites, que no cuestan tres pesos. Aparte del costo, hay servicios como el ofrecido por Yahoo en sociedad con Sirius, el cual permite comprar en tiempo real la pieza que se está escuchando por cualquier estación. Tan simple como escoger una opción en el menú “comprar ésta canción”. Otros fabricantes piensan incluir conectividad Bluetooth que permitiría a varios aparatos conectarse inalámbricamente en un rango corto de distancia. Ideal para intercambiar música con los amigos. La palabra clave de estas tendencias es una: movilidad. Cada vez pasamos más tiempo en transito, y en el DF… no es necesario explicar nada. Por tanto resulta atractivo y necesario tener contenidos que permitan entretener o informar mientras estamos en tránsito.

El Sirius Stiletto fue desarrollado por una compañía nueva, Zing. El director de esta firma, Tim Bucher, iniciada en 2005 fue uno de los miembros fundadores de WebTV, además de ser parte del equipo desarrollador de la consola de videojuegos Xbox de Microsoft, así que tiene muy claro el mercado y las tendencias del entretenimiento tecnológico. También trabajó en Apple como parte del ejecutivo en los equipos que desarrollaron tanto la MacMini como el iPod. Recordemos que el equipo original que desarrolló la Xbox es quien está desarrollando la respuesta de Microsoft frente al omnipresente iPodllamada, hasta ahora, Zune player.

Estos datos no son triviales, ya que es secreto a voces la mala relación de Bucher con Steve Jobs, director de Apple, quien lo despidió en 2004. Muchos analistas hablan del especial interés que tiene Bucher en vengarse de Apple desarrollando un dispositivo que pueda destronar al iPod, y lo que se ve del Sirius Stiletto, que sale a la venta este septiembre, parece promisorio. Esta competencia solo nos puede beneficiar a nosotros, los fieles usuarios de dispositivos portátiles para escuchar música.

Para el aficionado mexicano a la música clásica, las opciones radiales son pocas. En la ciudad más grande del mundo tenemos una estación perfilada por completo a la música clásica; otra multiperfil con contenidos hablados y noticieros; y otra en AM, también multiperfil, que nadie sabe con que publico potencial en mente es programada. La llegada de más opciones via Internet contribuirá mucho a que el público pueda exigir más de las estaciones tradicionales, o si no quiere tomarsé la molestia de exigir más, al menos ya no tendra que sufrir dichas estaciones.

Por otro lado todo apunta a que la próxima revisión del iPod se centrará en el video, principalmente porque iTunes acaba de empezar a vender películas, además de la música, videos musicales y series televisivas que ya están disponibles en la tienda virtual. Será muy interesante seguir el posicionamiento del Sirius Stiletto que se centrará en los nuevos formatos de la radio, que a decir verdad me parece más promisorio a corto plazo. No conozco muchas personas que quieran ver una película completa en una pantalla de 16 cm cuadrados, pero nunca falta el aburrido.